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Año 6 / Número 31
 
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ALIMENTACIÓN
Dietas Depurativas

Dieta de frutas, de sirope de savia y de uvas

Las dietas depurativas consisten, básicamente, en eliminar total o parcialmente los alimentos de nuestra dieta. Estimulan la eliminación de los desechos de los tejidos, reducen el sobrepeso y aumentan las defensas inmunitarias.
Nuestro organismo libera cotidianamente miles de toxinas a través de los órganos excretores (riñones, intestino, hígado, piel y pulmones). Si seguimos una dieta equilibrada y todo funciona correctamente, nos sentiremos bien. Pero si suministramos al organismo cada día sustancias nocivas, seguramente los riñones y el intestino no puedan limpiar adecuadamente; es decir, no serán capaces de eliminar toxinas, por lo que éstas se irán acumulando en nuestro interior (en los depósitos grasos, en las articulaciones y en los tejidos conectivos).

Esto impide que el organismo funcione bien y, en consecuencia, surgen las enfermedades. Cuando se deja de comer durante unos días (ayuno) o se reduce el aporte de alimentos introduciendo alimentos saludables (curas depurativas), las toxinas escondidas en los depósitos pasan a la circulación y se eliminan. Al mismo tiempo, los órganos expulsores recobran su eficiencia y vitalidad. El resultado es que el cuerpo se desintoxica, revitaliza y adelgaza a la vez. En el momento en el que las toxinas pasan a la sangre, notaremos cansancio, irritabilidad, dolor de cabeza, granitos en la piel… Es evidente, entonces, que el proceso de depuración está funcionando.    

Los mejores momentos para realizar una cura de este tipo son la primavera y el otoño. Igualmente, debido a los síntomas mencionados, es imprescindible hacerlo en vacaciones o en una época sin excesivo trabajo o preocupaciones. Como alternativa menos severa al ayuno o a las curas depurativas, puede hacerse una pequeña desintoxicación eliminando de la dieta té, café, hidratos de carbono refinados (pastas, arroz y pan blancos), carne, embutidos, fritos, azúcar, sal refinada, leche, conservas y alcohol.

CÓMO SABER SI NECESITAS UNA CURA

Cuando nuestro organismo está demasiado “intoxicado” dispara unas señales de alarma. Algunas de ellas son:
- Piel opaca, asfixiada y un poco grisácea.
- Ojos sin brillo y con ojeras frecuentes.
- Dolores de cabeza.
- Algún kilo de más. Se han hecho excesos alimentarios.
- Vómitos o diarreas. Poco apetito. Estreñimiento.
- Agotamiento por la mañana y frecuentes resfriados.

PRECAUCIONES

No deben ayunar las personas que sufren problemas de salud graves o las que tienen poca energía vital o muy poco peso. Tampoco está recomendado para las mujeres embarazadas o que están dando de mamar. Es recomendable hacer estas curas bajo supervisión médica, sobre todo si duran más de tres días.    

A continuación proponemos algunos ejemplos de dietas depurativas.

DIETA DE FRUTAS
 
Es un tipo de cura natural que consiste en comer únicamente fruta durante algunos días. Es ideal para la primavera, aunque puede realizarse en cualquier época del año. La fruta, además de vitaminas y minerales, contiene mucha agua, por lo que es diurética y nos ayuda a eliminar toxinas del organismo.

Además, gracias a la cantidad de fibra presente también en la fruta, conseguiremos limpiar nuestro intestino. La fruta de nuestra dieta ha de ser fresca y de temporada, y procuraremos pelarla siempre que no sea fruta de cultivo biológico. La comeremos cruda y una cantidad de entre uno y dos kilos y medio, como máximo. De entre todas las frutas, destacan (por sus propiedades) la fresa, la manzana, la pera, la cereza, el melocotón y la uva. 

Se aconseja seguir esta dieta durante dos o tres días. Además, es necesario consumir mucha agua e, incluso, tisanas depurativas con plantas como el diente de león, la cola de caballo, etc. También se pueden exprimir dos limones en un litro y medio de agua y beberlo a lo largo del día. Deberá detenerse la dieta en caso de vómitos, diarrea o ardor de estómago.

DIETA DE SIROPE DE SAVIA

Esta dieta ayuda a eliminar los depósitos de grasa de los tejidos. Se puede realizar en cualquier época del año que no haga frío, pero es aconsejable hacerla en primavera y en otoño. Consiste en estar de siete a diez días bebiendo agua con zumo de limón y sirope de savia. Se llegan a ingerir unos 80 mg de vitamina C al día, lo que ayuda a las células a eliminar los residuos y, puesto que es la vitamina del ánimo, mantiene la moral alta durante el tiempo que dura la dieta.
Además, el sirope de savia contiene una elevada concentración de azúcares (fructosa y glucosa), así como una buena dosis de minerales; todo ello aporta al organismo la energía suficiente para que no se sienta débil. Aunque hay variedades, el siguiente puede ser un buen ejemplo de la dieta del sirope de savia.

En dos litros de agua se diluyen de 14 a 20 cucharadas de sirope de savia (que encontraremos en herbolarios), la misma cantidad de zumo de limón y una pizca de cayena.Tres días antes debemos preparar el organismo, compaginando el preparado de sirope de savia con pan y arroz integral, fruta y caldo de verduras. El primer día bebemos medio litro de la preparación; tres cuartos de litro, el segundo día; y un litro, el tercero.
Durante los siete o diez días de tratamiento hemos de hacer un ayuno total, es decir, tomaremos sólo el preparado de sirope de savia (de ocho a diez vasos diarios).Tres días después, volvemos a compaginar el preparado de sirope de savia con pan y arroz integral, fruta y caldo de verduras. El primer día bebemos un litro de la preparación; tres cuartos de litro, el segundo; y medio litro, el tercero. Esta dieta está especialmente indicada para personas sanas que necesitan perder kilos rápidamente o quieren depurar el organismo.

No está indicada, sin embargo, para personas con la tensión baja y diabéticos. Además, el limón puede afectar negativamente a personas con pocos glóbulos blancos.

DEPURACIÓN CON UVAS  

Esta cura es ideal para un fin de semana, desde septiembre hasta diciembre. Consiste en tomar diariamente (durante dos o tres días consecutivos) entre uno y dos kilos de uvas, que se distribuirán en pequeñas comidas cada dos o tres horas.  La dieta de una sola fruta es de larga tradición naturista. La fruta acelera el metabolismo e impide que las sustancias tóxicas se estanquen en los tejidos, por lo que se evita la formación de celulitis. Pasar dos o tres días seguidos comiendo sólo uvas desintoxica el organismo, combate el cansancio, el estrés y el reumatismo.

Debemos acompañarlas de dos litros de agua diarios. Las uvas son muy ricas en azúcares simples (glucosa y fructosa), de fácil asimilación y digestión. Además, contienen gran cantidad de minerales y vitamina A y del grupo B, por lo que facilitan el trabajo del corazón, del páncreas, de la bilis y del hígado. Puesto que también contienen mucha fibra, es un buen regulador del intestino.
La cura de uvas está indicada para personas con intestinos perezosos, digestiones difíciles, cansancio crónico y pieles con acné. Sin embargo, no se aconseja para diabéticos ni para personas con colitis.    
Año 4 / Número 18
Pág. 7
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