Desarrollar habilidades para el dominio de las principales áreas de conocimiento es una cuestión básica para todos nosotros.
En los últimos años, los expertos en educación han desarrollado nuevas formas de enfrentarse a las tareas de aprendizaje. Estos enfoques incluyen alumnos más autónomos, activos y creativos, mientras reserva al profesor un papel más complejo que no se limita a ser un transmisor de conocimientos.
Las estrategias de aprendizaje ocupan un lugar importante en esta nueva forma de entender la educación, son actividades mentales que facilitan y desarrollan los procesos de aprendizaje. Planes de acción organizados que buscan lograr éxito rápido y efectivo. El estudio y enseñanza de las estrategias de aprendizaje ponen de relieve la responsabilidad del alumno en su aprendizaje, en “aprender a aprender”.
Desgraciadamente, estos avances educativos están lejos de ser la realidad generalizada en nuestras aulas. La mayoría de los niños tienen sus procesos cognitivos desaprovechados, por no ser ejercitados convenientemente. Esta falta de entrenamiento en estrategias de aprendizaje trae un descenso cualitativo y cuantitativo en los resultados de la educación de nuestros hijos, ya se trate de una simple tarea doméstica o de una desafiante acción profesional.
Hay que enseñarlos a planificar para que así puedan decidir el mejor camino para llegar a los objetivos que ellos mismos se marquen, o que les vengan impuestos. Los padres pueden suplir de una forma sencilla esta falta del sistema educativo mientras ayudan a sus hijos a realizar mejor sus tareas escolares.
A continuación proponemos dos ejemplos de estrategias que los padres pueden perfectamente poner en práctica cuando sus hijos hacen los deberes.
Mapas conceptuales
Un mapa conceptual es una forma de organizar gráficamente la información que los alumnos están manejando. Es especialmente útil para estudiar libros de texto o apuntes con cierta complejidad, ya sean de historia, ciencias, literatura etc.
¿Cómo se hace?
1. Hacemos una primera lectura general del texto para entender su significado global. Podemos ir subrayando las ideas que nos parezcan más importantes. En una segunda lectura, los conceptos se van añadiendo al mapa, dentro de cajas o globos.
- Los conceptos que están relacionados se unen con flechas.
- Sobre las flechas se escribe la relación que hay entre los conceptos
Abajo del texto, vemos un sencillo mapa conceptual que podría desarrollar un niño de primaria a partir de un texto de ciencias naturales.
Tapar – Escribir – Comprobar
Es una estrategia muy sencilla para memorizar cualquier tipo de contenido. En concreto, veamos cómo la podemos utilizar para memorizar una lista de vocabulario.
¿Cómo se hace?
- Repetir durante un par de minutos la lista de palabras que queremos aprender.
- Tapar la lista e intentar reproducirla en un papel.
- Comprobar los errores y las palabras que quedan por aprender e intentar memorizarlos, durante uno o dos minutos.
- Repetir el proceso hasta haber memorizado todas las palabras.
Es importante tener en cuenta que las estrategias de aprendizaje han de ser siempre flexibles en su aplicación y adaptadas a la tarea que se está realizando, a diferencia de las tradicionales técnicas de estudio que suponían una serie rígida de pasos alejadas de la tarea concreta. Con la práctica, el alumno irá comprobando que las estrategias que acabamos de explicar las puede utilizar en situaciones muy diversas, y que puede variar los pasos según sus preferencias y características personales.
Con esto esperamos haber ayudado a los padres y ofrecerles una posibilidad de que sus hijos tengan éxito en sus estudios y en su vida, para que sean más inteligentes, estratégicos y, en definitiva, mejores personas.