La alimentación se debe adaptar a cada persona según sus características fisiológicas y condiciones de salud. Una
dieta equilibrada debe contener todos los grupos de alimentos y las
cantidades suficientes de nutrientes para que el organismo pueda
realizar todas sus funciones (reguladoras, plásticas y energéticas).
El
consumo de ellos no debe ser excesivo, pues esto conduce a
desequilibrios como niveles altos de colesterol o hipertensión.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha establecido las siguientes proporciones:
- Los hidratos de carbono deben aportar al menos un 55-60% del aporte calórico total.
- Las grasas no deben superar el 30% de las calorías totales.
- Las proteínas deben de suponer el 15% restante en la dieta.
Los Hidratos de Carbano
Se llaman también carbohidratos, azúcares o almidones; a veces, reciben el nombre de sacáridos o glúcidos. Son la principal fuente de energía para todas las funciones del cuerpo y proporcionan calorías de forma rápida. Químicamente son moléculas, están formadas por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno.
Según el tamaño de sus moléculas, los carbohidratos se clasifican en tres grupos:
1.- MONOSACARIDOS
Están formados por una sóla molécula, pueden ser absorbidos de forma directa y rápida, las más comunes so:
- la glucosa o dextrosa y la fructosa o levulosa (se encuentran en todas las frutas y la miel) y la galactosa presente en el azúcar de la leche.
2.- DISACARIDOS
Están formados por
dos moléculas de monosacáridos. Se han de descomponer en sus dos
moléculas elementales para aprovecharlas; esta tarea la realizan las
enzimas durante la digestión.
Los más comunes son :
- La sacarosa (o
azúcar de caña), la remolacha, plátano, piña, etc. Está formada por una
molécula de glucosa y otra de fructosa a que al unirse pierden una
molécula de agua: glucosa + fructosa = sacarosa + agua.
- La maltosa, que se encuentra principalmente en la malta y otros cereales, está formada por dos moléculas de glucosa.
- La lactosa,
que se encuentra en la leche de los mamíferos(40gr.por litro), su
molécula resulta de la combinación de dos monosacáridos: glucosa y
galactosa. La lactasa, produce lactosa, y se secreta en el intestino.
3.- POLISACARIDOS
Son
complejos, su molécula está formada por la unión de muchos
monosacáridos, generalmente glucosa. Se encuentran en cereales (trigo,
arroz, cebada, etc.) también en raíces y tubérculos:
- Almidón:
su molécula está formada por largas cadenas de moléculas de glucosa
unidas de forma especial. Se encuentran en semillas, raíces, tubérculos
y es el principal componente de la harina. El proceso de separar las
moléculas de glucosa lo llevan a cabo unas enzimas llamadas amilasas
que son segregadas junto con la saliva y sobre todo en el páncreas. Es
la reserva de energía alimentaria más importante del mundo vegetal.
- Dextrinas:
Son fragmentos de la molécula del almidón que resaltan de la acción de
la amilasa; se puede decir que son almidones predigeridos.
- Celulosa:
Es la sustancia orgánica más abundante de la naturaleza. Se encuentra
en semillas, raíces, tallos, hojas y frutos... Se le llama también
fibra vegetal. Combinada con la lignina, forma la madera de los árboles.
Su molécula está
formada por una larga cadena de moléculas de glucosa, pero unidas de
tal forma que nuestro aparato digestivo es incapaz de romperla.
- Glucógeno:
Lo producen los animales a partir de la glucosa que se libera durante
la digestión. Se almacena en el hígado, se vuelve glucosa en la demanda
de energía; se encuentra en los productos de origen animal.
Las necesidades del
organismo son cubiertas por la alimentación. Los hidratos de carbono
pueden ser absorbidos directamente en el intestino, sin necesidad de
ser escindidos o degradados. Una vez absorbidos pasan al hígado que es
capaz de almacenarlos en forma de glucógeno, éste es transformado
continuamente en glucosa que pasa a la sangre y es consumida por todas
las células del organismo.
Aunque es cierto que
los necesitamos y deben formar parte de una alimentación sana, es
importante saber usarlos, ya que una dieta alta en carbohidratos puede
responsable de muchos de nuestros actuales problemas de salud, entre
ellos la obesidad, un exceso de colesterol y triglicéridos, diabetes,
artritis y otros.