Paracelso, como uno de los hombres más notables en la historia de la medicina con su obra ha influido en la medicina para siempre. A pesar de que murió hace más de 500 años, sigue siendo un personaje grandioso y sus enseñanzas son ahora más actuales que nunca.
Su conocimiento sobre la vida metafísica es tan complejo, que hasta hoy no existen muchas personas que entiendan como poner su sabiduría en práctica, para aprovecharla en la medicina moderna. Los documentos de su gran obra son enormes en cantidad y variedad. Por eso, es sorprendente que Paracelso tan sólo viviese 48 años. Más que un simple médico, místico, filósofo, astrólogo, profeta, alquimista, mago y hombre de conocimiento en la observación y estudio de la naturaleza, fue un genio universal.
Estudiar la medicina de Paracelso significa también, entrar en la Hermética, que desde siempre fue exclusivamente para personas iniciadas. La medicina según Paracelso es mucho más que curar enfermedades. Es un camino holístico, lleno de inspiración y aprendizaje. El sendero del adepto hacia la búsqueda de como vivir en armonía consigo mismo, con todos los seres y con el universo. Es el camino hacia la conciencia divina.
Según Paracelso hay que cumplir unas reglas respetando las leyes universales y conocer los siete caminos para conseguir el conocimiento necesario para comprender la medicina holística.
1ª regla:
Estudiar durante toda la vida. Pues la vida es corta y el arte de la medicina y del conocimiento es muy largo. Él que cree que ya sabe lo suficiente, no ha comprendido lo esencial.
2ª regla:
Respetar el conocimiento y las experiencias de los demás. Paracelso dijo que lo más importante no se aprende en grandes colegios, sino de aldeanas, gitanos, y sencillos campesinos. Ellos tienen mucho más conocimientos que lo que se aprende en las universidades. Por esto hay que salir de su estudio, como un peregrino en la búsqueda de un aprendizaje superior. La maestría no se consigue en su aldea ni en su patria. El conocimiento esta repartido sobre todo el mundo.
3ª regla:
Tu vida debe ser modesta y en resonancia con las leyes cósmicas. Si ya lo conseguiste o no, no tiene importancia. Lo que cuenta es: hacerlo impecablemente.
4ª regla:
La propia experiencia lleva al sanador a su maestría. Se refiere “a poner los conocimientos en práctica y seguir aprendiendo de los resultados.”
Siete caminos hacia el conocimiento
El primer camino es el camino más misterioso: Maestros Espirituales, seres sin cuerpo físico comparten su conciencia. Mediante el arte de la magia es posible que estos seres de luz aparezcan para transmitir su sabiduría. A veces, estos seres se comunican con nosotros mediante visiones, sueños o voces interiores. Por esto hay que entrar en el silencio y mantenerse puro de mente para aprender de los Ángeles lo que nadie más te podrá enseñar.
El segundo camino del conocimiento es la transmisión boca a boca.
El tercer camino es la videncia y la adivinación.
El cuarto camino es el arte de la radiestesia con varillas, tensores y péndulos.
Los últimos tres caminos juntos son la quirománcia, la fisionomía, y el lenguaje de las formas de una sustancia en todos sus aspectos y niveles, incluyendo también lo invisible de la misma: como el aroma, el sabor y su correspondencia con las fuerzas planetarias.
La filosofía de Paracelso, es la manera de comprender con todos sus sentidos lo invisible, que forma parte de la naturaleza. Filosofía es el conocimiento sobre “La Luz en la Naturaleza y el Amor hacia el Espíritu, inherente en todos y todo” (Paracelso). Pues la filosofía es la escuela de la Naturaleza misma y su observación sensual, mental y espiritual.
Desarrolló la teoría sobre la fuerza espiritual primaria, la cual es lo invisible inherente en la materia. Esto es la “Quinta Esencia”, la verdadera fuerza sanadora.
“Como arriba, así abajo, como abajo, así arriba; como el microcosmos así el macrocosmos, como el macrocosmos, así el microcosmos, como el exterior, así el interior, como el interior, así el exterior” es el mensaje de los iniciados. Paracelso enseñó con estos estudios que los múltiples remedios de la naturaleza nos indican mediante sus signaturas para que sirven. Así también, reflejan las plantas, los minerales, los metales, imágenes de enfermedades. Todo esto se puede descubrir observando y estudiando la naturaleza con todos los sentidos. Cuanto más coherencias entre plantas, minerales o animales, por un lado, y enfermedades, por otro lado, tanto mayor es la posibilidad de haber encontrado el remedio más potente.
La conciencia de las fuerzas universales (planetarias) fue un paso importante en el desarrollo de la humanidad. Es el principio de la metafísica. Para Paracelso, los planetas y estrellas eran Maestros Espirituales. Estudiarlas facilita al estudiante reconocer su propia naturaleza, su esencia personal. La astrología es la madre de las artes mágicas (la palabra magia viene de “machen” que significa: hacer) y de la medicina. Como en sus textos, Paracelso habla sobre la importancia de la astrología en la medicina; sorprende, que casi nunca hablase de interpretaciones de cartas astrales de sus pacientes. Más que esto, vio como la armonía cósmica refleja la armonía en todo y en todos. Para entender a Paracelso hay que saber, que en la astrología hermética, los planetas y sus fuerzas son mucho más que cuerpos celestes. Son esferas cósmicas, inherentes en todo. Son arquetipos, poderes divinos que existen más allá de nuestro sistema solar y existen también en el microcosmos.
La luz cósmica
Se divide como un prisma en 7 rayos, en 7 inteligencias.
Sol y Luna forman la base de la vida. El Sol es la conciencia, lo masculino, el generador. La Luna es la memoria, lo femenino, la alumbradora. Su fuerza limita lo infinito. Marte es el principio de deshacer, Venus el principio anímico que sostiene. Júpiter es el principio de dar forma, mientras Saturno da estructura a la materia. Saturno también es el dios del tiempo, de la muerte y el carácter efímero. Mercurio es la idea planetaria de la transformación de la materia, la alquimia. Mercurio es la fuerza de todas las correlaciones y acciones recíprocas; sin ellas la vida no seria posible. Como mensajero entre dioses y humanos, Mercurio emite la luz cósmica al universo.
Enseñanzas de las signaturas
Signaturas lunares:
Flores blancas, frutas, cortezas, hojas de color plateado, aromas fascinantes (por la noche), olores sexuales (feromonas), plantas con líquidos blancos, hojas lozanas, en zonas húmedas, muchas semillas, excrecencia; minerales que nacen del agua; lugares con mucho agua.
Signaturas solares:
Flores de color amarillo fuerte hasta rojito, estructura de flor como un sol, flores que se abren y se cierren según la influencia y la hora del sol, plantas que crecen en lugares secos con mucho sol, plantas que producen aceites o resinas, sabor amargo, aromático, fuerte hasta picante, con el efecto de calentar; metales de color amarillo, dorado, color ocre; lugares secos con mucha luz y mucho sol.
Signaturas mercuriales:
Flores azules y de color violeta claro, flores de colores complementarios, flores y minerales que cambian su color, plantas cimbreñas, plantas de estructuras rítmicas, tallos vacíos, hojas o pétalos de forma plumada o lanceolada, plantas enredaderas, plantas trepadora, plantas que crecen cerca de caminos, carreteras, vías de trenes; plantas que dejan llevar sus semillas por el viento; lugares con mucho movimiento y comunicación (mercado, estación de trenes, autobuses, aeropuertos, puertos, bibliotecas, plazas, teatros, cine, colegios …)
Signaturas de Venus:
Flores de color rosa o de color verde-amarillo, hojas de forma armónica o serrada, aromas agradables, abundancia en flor y/o fruta, sabor dulce (frutales), minerales de color verde o azul (que contienen cobre) o de color rosa; lugares bellos y verdes con frutales y muchas flores, edificaciones redondas como en Santa Tecla.
Signaturas de Marte:
Plantas de color rojo en flor, hojas, jugos; espinas, pinchos; Marte rige sobre la defensa y la planta lo demuestra en su forma o en sus jugos (toxina); sabor muy picante; plantas que producen irritaciones en la piel; plantas que crecen en lugares de mucho calor, en desiertos o en zonas volcánicas; minerales rojos o marrones, a veces puntiagudos o con bordes afilados. Lugares de fuego, tierra roja, campos de fútbol, corridas de toros, zonas en guerra.
Signaturas de Júpiter:
Plantas con flores, raíces o jugos de color amarillo hasta color azafrán, flores con 4 pétalos, formas grandes, impresionantes, solitarias, plantas duras, sabor fuerte, amargo, seco; minerales de color azul brillante, minerales que contienen estaño. Lugares con árboles gigantes, edificios nobles y solitarios, castillos, templos, catedrales.
Signaturas de Saturno:
Plantas siempre verdes, longevas, plantas de colores oscuros, plantas sin hojas, sin flor, plantas que florecen o fructifican en invierno, flores de 3 pétalos, hojas triangulares; sabor amargo, desagradable, efecto anestésico o tóxico, plantas con mucho silicio; plantas que crecen en lugares oscuros, cuevas, alta montaña, cementerios, ruinas antiguas; minerales de colores oscuros hasta negros, minerales muy duros. El reino de los minerales es saturnal. Lugares de alta montaña, roques, edificios antiguos, tribunales, ayuntamientos, residencias geriátricas, cementerios, cuevas.
Ejemplos en la naturaleza que reflejan estos principios:
Planeta Metal Mineral Planta Organo
Sol Oro Azufre caléndula, naranja corazón
Luna Plata Nácar flor de saúco, aloe vera órg. sexuales,
Marte Hierro Hematite chile, cardo, equinacea sangre, cráneo
Venus Cobre Esmeralda rosa, damiana, sándalo riñones
Júpiter Estaño Pirita castaño, girasol, gordolobo hígado, caderas
Saturno Plomo Cuarzo hiedra, olivo, cola de caballo esqueleto, bazo
Mercurio Mercurio Ópalo vincapervinca, pulsatilla tiroides, pulmones