En el último texto que el doctor Bach, pocos días antes de fallecer, dictó a Nora Weeks para que lo incluyera en la siguiente edición de “Los Doce Curadores y Otros Remedios”, puso un especial énfasis en incluir la palabra Sistema.
Su trabajo es un Sistema, y solamente bajo la comprensión de esta premisa se puede entender la relación de las distintas Flores entre sí, y todo lo que ello aporta para la comprensión de su trabajo y de la finalidad del mismo.
Las Flores de Bach no son treinta y ocho elementos inconexos, sino que mantienen relaciones entre sí que, al estudiarlas especialmente a partir de los textos del propio doctor Bach, despliegan toda la información que en sí contienen las indicaciones redactadas para ellas.
Las 12 primeras corresponden a flores tipo básico de personalidad congénita, un temperamento que tiene que ver con la lección que ha venido a aprender en este mundo.
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IMPATIENS |
AGRIMONY |
CERATO |
WATER VIOLET |
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MIMULUS |
CHICORY |
CENTAURY |
GENTIAN |
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CLEMATIS |
VERVAIN |
SCLERANTHUS |
ROCK ROSE |
Los 7 ayudantes corresponden a aquellos comportamientos tipo que se han alterado respecto a las 12 flores tipo anteriores
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GORSE |
HEATHER |
WILD OAT |
VINE |
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OAK |
ROCK WALTER |
OLIVO |
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Las 19 restantes, son las más espiritualizadas, no se relacionan con una cualidad esencial del alma ni con la lección a aprender, sino mas con nuestra respuesta ante la vida o las condiciones que creemos que esta nos ha impuesto. Tiene que ver con nuest
forma de reaccionar.
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HORNBEAM |
WHITE CHESTNUT |
WALNUT |
ELM |
WILLOW |
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ASPEN |
HONEYSUCKLE |
HOLLY |
SWEET CHESTNUT |
CRAB APPLE |
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WILD ROSE |
MUSTARD |
LARCH |
STAR OF BETHLEHEM |
CHERRY PLUM |
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RED CHESTUNT |
CHESTNUT BUD |
PINE |
BEECH |
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Conocer las estructuras del Sistema permite, por una parte disponer de un soporte como si de un mapa de ruta se tratara, lo cual facilita ver, comprender y trabajar de una manera totalmente conexa. Por otra la selección de Flores que una persona pueda necesitar queda enmarcada dentro un plan de trabajo que marcará el proceso que se está siguiendo, y a su vez se verá la posible insinuación de las Flores futuras que, tal vez, pueda necesitar.
Todo esto ya lo anunció el doctor Bach cuando el 1 de julio de 1935 escribió a sus colaboradores en los siguientes términos:
“Queridos amigos:
La prescripción de estos nuevos remedios va a ser mucho más simple de lo que inicialmente parece, ya que cada uno de ellos corresponde a uno de los Doce Curadores o los Siete Ayudantes.
Por ejemplo: suponiendo que un caso es definitivamente Clematis, y tiene bastante mejoría pero no se cura por completo, den el correspondiente nuevo remedio para favorecer la curación.”
Está, también, el feliz hallazgo de nueva documentación que permite conocer más aspectos de la Obra y la Vida del doctor Bach, y permite enmarcar y contextuar algunos episodios de ambas cosas. Aproximadamente 350 páginas, entre cartas y documentos, más un libro escrito en 1938 por Mary Tabor, colaboradora cercana a Bach, forman todo este conjunto que aporta nuevas luces, especialmente a los aspectos que, sin entrar en ninguna consideración, fueron velados.
Definitivamente se están abriendo nuevos horizontes en lo que se denomina Terapia Floral.
Lluís Juan Bautista